Pasa más de lo que se cuenta en las juntas. La comunidad acordó realizar la ITE, el técnico hizo la visita, entregó el informe y todo el mundo dio el asunto por cerrado. Meses después, al cambiar de administrador o al preparar una venta, alguien descubre que ese documento nunca llegó a la administración. Y aparece la pregunta: ¿Se puede presentar el informe ITE fuera de plazo, o hay que empezar de cero?
La respuesta depende de si el informe llegó a presentarse y de cuándo se emitió. En Cataluña, superar los cuatro meses de vigencia sin haberlo presentado obliga a repetir la inspección. Sin embargo, cuando la solicitud sí se registró, conviene comprobar primero el estado del expediente antes de tomar ninguna decisión.
Presentar informe ITE fuera de plazo: qué ocurre realmente
Presentar el informe ITE fuera de plazo significa hacerlo después de los cuatro meses que establece la normativa catalana desde la fecha de cierre del informe técnico. Este es el plazo máximo que recoge el Decreto 67/2015 para que la propiedad lo presente ante la Agència de l’Habitatge de Catalunya y solicite el certificado de aptitud del edificio.
Si el informe no se presenta, la comunidad no completa el procedimiento necesario para obtener el certificado de aptitud correspondiente. Haber contratado y pagado la inspección no equivale a haberla presentado ante la Administración, por lo que conviene comprobar que la solicitud se haya tramitado correctamente.
¿Qué ocurre cuando se supera el plazo? La Agència de l’Habitatge de Catalunya establece que, si han transcurrido más de cuatro meses desde el cierre del informe, la solicitud del certificado de aptitud se inadmite. Esto se aplica con independencia de que el retraso haya sido de pocos días o de un período más prolongado.
Por eso, cuando se descubre que el informe nunca llegó a presentarse, lo primero es comprobar su fecha de cierre. Si ya han transcurrido más de cuatro meses, será necesario realizar una nueva inspección y disponer de un informe vigente. Si existen dudas sobre si la solicitud se registró, conviene consultar el expediente antes de encargar otra ITE.
Primer paso: averiguar el estado real del expediente
Antes de tomar ninguna decisión, hay que saber exactamente dónde está el trámite. Parece obvio, pero muchas comunidades actúan con información incompleta: creen que nunca se presentó nada y resulta que el técnico inició la tramitación, o piensan que todo está en orden y hay un requerimiento sin contestar.
La información básica que conviene reunir es esta. Primero, el informe completo y firmado, con su fecha de cierre. Segundo, cualquier justificante de registro del informe ITE o de solicitud del certificado. Tercero, las comunicaciones que la comunidad haya recibido de la Generalitat, aunque sean antiguas.
Si el informe lo gestionó un administrador anterior, pídele la documentación por escrito. Y si el técnico que firmó el informe sigue en activo, habla con él: puede confirmar qué gestiones realizó y si dispone de justificantes de presentación.
Cuando falta documentación, la comunidad también puede consultar directamente a la Agència de l’Habitatge de Catalunya. Para comprobar el estado de una solicitud del certificado de aptitud, se puede acceder al Área privada de la Generalitat o presentar una petición genérica acreditando la condición de persona interesada. Si lo que se desconoce es si el edificio ha pasado la ITE, la propiedad o su representante autorizado puede solicitar esa información mediante el formulario de contacto del registro electrónico.
Con estos datos sobre la mesa, el escenario suele aclararse bastante. A veces se trata de localizar documentación o responder a un requerimiento pendiente; en otros casos, habrá que realizar una nueva inspección porque el informe anterior nunca se presentó dentro del plazo legal.
Tres situaciones habituales y cómo se abordan
No todas las comunidades llegan al mismo punto. En nuestra experiencia, las situaciones más habituales pueden agruparse en tres escenarios.
El primero es que el informe se haya realizado, pero no se presentara dentro de los cuatro meses. Aunque el retraso sea pequeño y el edificio no haya experimentado cambios aparentes, el informe ha superado su plazo de validez para solicitar el certificado de aptitud. Según el criterio de la Agència de l’Habitatge de Catalunya, será necesario realizar nuevamente la inspección y disponer de un informe vigente.
En el segundo escenario ha pasado bastante tiempo, a veces años. Entretanto, la comunidad puede haber realizado obras, pueden haber aparecido nuevas patologías o las deficiencias anteriores pueden haber empeorado. En estas circunstancias, el informe antiguo no solo ha superado el plazo de presentación, sino que también puede haber dejado de reflejar el estado real del edificio.
En estos casos, la nueva inspección también permite comprobar qué ha cambiado respecto al informe anterior, identificar posibles deficiencias nuevas y valorar la evolución de las ya detectadas. El documento antiguo puede servir como antecedente técnico, pero no sustituye al nuevo informe necesario para solicitar el certificado de aptitud.
El tercer escenario es administrativo. La solicitud del certificado de aptitud se presentó dentro del plazo, pero la Administración requirió subsanar algún defecto o aportar documentación y la comunidad no respondió. En estos casos, el procedimiento puede haber terminado por desistimiento o caducidad, según las circunstancias y la resolución administrativa.
Lo primero es consultar el expediente y comprobar qué ocurrió. Si todavía está abierto, puede ser posible atender los requerimientos pendientes. Si ha finalizado, habrá que valorar cómo iniciar una nueva solicitud y si es necesario disponer de un nuevo informe ITE vigente.
Qué ocurre si el edificio ha cambiado o el técnico ya no está disponible
El tiempo transcurrido no es el único aspecto que conviene revisar. También importa qué ha ocurrido en el edificio desde que se realizó la inspección. Puede que se hayan ejecutado obras en fachada o cubierta, que hayan aparecido nuevas filtraciones o que algunas deficiencias hayan empeorado.
Si el informe todavía está dentro de su plazo de presentación, pero se han producido cambios relevantes, conviene que el técnico compruebe si sigue reflejando adecuadamente el estado del inmueble. Si ya han transcurrido más de cuatro meses sin haberlo presentado, la nueva inspección deberá valorar la situación actual.
Otra circunstancia habitual es que el profesional que redactó el informe ya no esté disponible. En ese caso, la comunidad puede recurrir a otro técnico competente, que deberá efectuar las comprobaciones necesarias y asumir la responsabilidad del nuevo informe que firme.
Nuestra recomendación es conservar toda la documentación de la inspección anterior, especialmente las fotografías, las deficiencias detectadas y las posibles reparaciones realizadas. Esa información puede ayudar al nuevo profesional a comprender la evolución del edificio y preparar la intervención con mayor criterio.
Cómo regularizar el informe ITE paso a paso
Una vez comprobado el estado del expediente, el siguiente paso depende de lo que haya ocurrido. Si el informe todavía está dentro de los cuatro meses de vigencia, puede tramitarse la solicitud del certificado de aptitud con la documentación correspondiente. Si ese plazo ha transcurrido sin que se presentara, será necesario realizar una nueva inspección y obtener un informe vigente.
Si la solicitud ya se había registrado, habrá que comprobar si existen requerimientos pendientes o si el procedimiento ha finalizado. Una vez aclarada la situación, se prepara la documentación necesaria y se realiza la tramitación que corresponda ante la Agència de l’Habitatge de Catalunya.
El trámite administrativo de la ITE no termina con la presentación. Hay que seguir el expediente, contestar a los posibles requerimientos en plazo y esperar la resolución del certificado. Tiene poco de complicado, pero exige constancia, justo lo que suele fallar cuando un trámite queda a medias.
¿Y si el informe recogía deficiencias que requieren supervisión técnica? Entonces la comunidad también debe aprobar un programa de rehabilitación dentro de los plazos establecidos y planificar las actuaciones necesarias. Que el informe se haya presentado tarde o no se haya presentado no elimina las obligaciones de conservación y seguridad del edificio.
Un consejo práctico para que no vuelva a ocurrir: deja por escrito en el acta de la junta quién se encarga de presentar el informe y en qué plazo. Y cuando llegue el certificado, apunta su fecha de caducidad en el calendario de mantenimiento de la finca. Son dos gestos sencillos que evitan que el siguiente cambio de administrador vuelva a dejar el trámite en el aire.
Si el informe recoge deficiencias graves
Este punto merece un apartado propio, porque va más allá de los plazos administrativos. Si el informe que no se llegó a presentar recogía deficiencias graves o muy graves, la normativa exige adoptar medidas cautelares, como proteger una cornisa o una zona de fachada, con independencia de cómo esté la tramitación.
No lo decimos para alarmar a nadie. En muchos casos, esas medidas ya se tomaron en su momento y solo falta acreditarlo. Pero si no fue así, la prioridad es la seguridad de vecinos y viandantes, y después el expediente. Un técnico puede valorar si las deficiencias siguen ahí y qué medidas hacen falta.
Las medidas cautelares también influyen en el tipo de certificado que puede obtener el edificio. Si se han ejecutado y acreditado correctamente, puede concederse un certificado de aptitud con la calificación «apto cautelarmente», siempre que se cumplan los requisitos correspondientes. Si existen deficiencias graves o muy graves y no se han adoptado las medidas de seguridad necesarias, la resolución puede ser denegatoria.
Revisar el expediente y decidir el siguiente paso
Tener una ITE realizada pero sin presentar puede generar dudas, especialmente cuando han pasado varios meses o ha cambiado el administrador de la finca. Lo importante es comprobar qué ocurrió con la documentación y actuar según el estado real del expediente. Si el informe ya no está vigente, será necesario repetir la inspección; si la solicitud se presentó, habrá que revisar qué trámites quedan pendientes.
En ITE Barcelona trabajamos con comunidades de propietarios, administradores de fincas y propietarios particulares en este tipo de situaciones. Verificamos la documentación, comprobamos el estado del edificio cuando es necesario, nos encargamos de la tramitación ante la administración y, si hay deficiencias, podemos redactar el proyecto de arquitectura para repararlas.
Si estás pensando en presentar el informe ITE fuera de plazo y no sabes por dónde empezar, el primer paso es conocer bien la situación. En ITE Barcelona te ayudamos a revisar el estado del expediente y a decidir el siguiente paso con rapidez.